Historias de algunas (y algunos) valientes

Un novio cubano

¿Quién no tiene una amiga que alguna vez le haya dicho: “Tengo un novio cubano”?, ¿Y que después haya seguido con un “Me lo voy a traer a Europa”?, ¿Y quién conoce a alguna cuya historia haya durado, pongamos, tres años largos? Que levante la mano, por favor, que quiero conocerla y hacerle una entrevista.

Ahora ya pueden viajar libremente al extranjero (siempre que tengan pasta para ello, claro), pero hasta hace muy poco ha sido tanta la necesidad, tanto el control, que raro era el cubano o cubana que no albergara dentro de sí el deseo de enamorar a un foráneo y partir rumbo a la libertad y a una vida mejor. Y así, miles de cubanas conquistaron, en las dos últimas décadas, a europeos o mexicanos. Los cubanos también. Pero, a diferencia de aquéllas, los hombres sufrían a menudo transformaciones drásticas en cuanto pisaban suelo occidental. Muchos de ellos eran más jóvenes que ellas. ¿Pero qué le importaba esto a las mujeres que, en plenas vacaciones, lejos de su ambiente habitual, bajaban la guardia y se dejaban seducir casi sin darse cuenta?

Algunas no eran muy agraciadas, pero otras, en cambio, eran guapas y exitosas en sus países. Si en su día a día ya “sufrían” los intentos galantes de muchos, ¿por qué no creer, entonces, a estos, que encima solían ser mulatos y bellos? Así que, como todas las yumas, iniciaban la rutina de viajar varias veces a La Habana y de casarse y traérselos a Dinamarca, a Italia, a España. En su ingenuidad, creían estar viviendo un amor con todos los ingredientes de las películas, sin saber que no había nada menos original que eso que ellas estaban haciendo.

Tarde o temprano averiguaban, de muy diversa forma, la triste realidad: que lograr que aquello durase era tan difícil como la multiplicación de los panes y los peces. A veces porque ese que las había elegido sólo las veía como dólares andantes

, pero otras porque, sencillamente, no sabían, o no podían. Ellos jamás lo imaginarían, pero el carácter caribeño mezclado con la necesidad; o, lo que es lo mismo, el sol del trópico y los 55 años de castrismo les han robado a muchos la capacidad de amar. ¿No me creéis? Abrid un libro de Pedro Juan Gutiérrez y sabréis lo que hacían –lo que hacen- en cuanto os dais la vuelta.

Lola Ce
Lola Ce

7 Comemtarios

  1. Maite G. Martín

    Me encanta, Lola. Nunca había visto un tema como este tratado con tanta delicadeza. Por supuesto, se nota que eres mujer, pero no es solo eso. Yo tuve un novio cubano, un marido cubano, para ser más exactos. Y hasta ahora cada vez que leía algún artículo sobre el tema me sentía la mujer más estúpida del mundo y no me reconocía. Yo nunca fui a Cuba buscando sexo, ni siquiera amor. Simplemente lo encontré. Tu post me ha hecho verlo de otra manera y sobre todo ha dignificado mi historia. Mi más sincera enhorabuena.

  2. Daniela

    ESa canción, qué recuerdos me trae. A mí no me fue bien, pero conozco a una chica que está aquí en España con un cubano desde hace bastante tiempo, a lo mejor 5 años, en Bilbao.

  3. Carme

    Es un país super complicado, la situación política, la cultura respecto a las relaciones hombre-mujer, todo hace que realmente sean difíciles las relaciones, incluso entre los mismos cubanos

    • Lola Ce Lola Ce

      Es verdad, Carme. Y el compartir idioma y un pasado cultural nos hace sentirlos muy cerca, pero es más una sensación que una realidad.
      Y Daniela: creo que yo también conozco el caso que tú dices. Ojalá se animara a escribir él o su pareja.
      Gracias a las dos.

  4. Maruja

    Hace un tiempo encontré este blog y desde entonces, de vez en cuando, lo leo y lo sigo con interés. He de decir que me ha desencantado mucho este artículo y que, por supuesto no estoy de acuerdo con Lola, ni con Carme, que dice que trata el tema con delicadeza, todo lo contrario. Mi caso es el de una mujer, exitosa y etcétera, casada con un cubano, diez años más joven que yo, puestos a dar explicaciones. A prescindir de cómo sea mi relación, considero que el post inicial de “Un novio cubano” está lleno de tópicos y prejuicios dañinos. A mi me volvió el estómago al revés cuando lo leí. No esperaba esto de un blog donde se supone que se quiere potenciar la libertad en el comportamiento de las personas por encima de todas las cosas. Es muy duro e injusto, por no decir racista y xenófobo, escribir algo así como “el carácter caribeño mezclado con la necesidad; o, lo que es lo mismo, el sol del trópico y los 55 años de castrismo les han robado a muchos la capacidad de amar”.
    Me ha sentado muy mal también el argumento de autoridad usado a partir de la obra literaria de Pedro Juan Gutiérrez. Es como decir que el comportamiento de los hombres estadounidenses, de Los Ángeles, más concretamente, se puede encontrar reflejado en la obra de Bukowski.
    En fin, nada más. Nunca suelo participar en estos sitios, pero desde ayer que mi marido y yo leímos su post, no paramos de darle vueltas a la posibilidad de escribir algo que, con todo nuestro respeto, demostrara nuestro disgusto. Como pareja diversa en edad, raza y nacionalidad, estamos más que hartos de no recibir el respeto debido, el que nosotros profesamos y merecemos como seres humanos al fin que somos todos.
    Muchas gracias.

    • Lola Ce Lola Ce

      Siento mucho leer esto, pero no puedo sino reafirmarme en lo que escribí, que es mi opinión, fruto de un conocimiento profundo del tema (no solo literario, que también). Eso sí, discrepo con todas mis fuerzas respecto a lo del racismo (tengo hasta familia allí). A Pedro Juan Gutiérrez lo menciono porque me parece uno de los mejores escritores cubanos y porque no me gusta soltar mucho rollo en los post, pero conozco bien todo lo que viene de allí, incluidos Reynaldo Arenas, cuyo Antes que anochezca me impresionó profundamente, o Padura, que firma el guión de la película que he visto esta misma tarde, Regreso a Ítaca. Me alegro mucho de ver que tu historia va bien, no sabes cuánto. Respecto a lo de los tópicos o prejuicios, creo que tan absurdo es creerlos a pies juntillas como no reconocer que a veces tienen algo de cierto si esa es la conclusión a la que uno/a ha llegado honestamente después de haber visto muchas cosas, y eso a pesar de saber que no es eso lo que se espera de una. Por lo demás, creo que hablaba de muchos, no de todos. Muchas gracias por escribir.

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