Historias de algunas (y algunos) valientes

“Tres anuncios en las afueras” y “Sin amor”: suspenso en igualdad

Hay dos películas recientes, de las que de hecho están nominadas a los Oscar de este año, que me han llamado la atención por su machismo soterrado (o no tanto). Son cintas excelentes, vaya eso por delante, y muy diferentes entre sí, pero ambas llevan dentro de sí dosis del peor machismo, ese que se cuela como quien no quiere la cosa y ni siquiera llama la atención. Aunque a mí me la ha llamado. Y mucho.

La primera, Tres anuncios en las afueras, está protagonizada por una mujer, Frances McDormand, que es la reina indiscutible de la cinta y suena como la más firme candidata al Oscar a la Mejor actriz. Es una película inteligente y compleja, nada obvia, pero resulta que muestra, ay, dos personajes masculinos que pasan de los cincuenta y que tienen, misteriosamente, dos parejas jovencísimas. Son tipos normales y corrientes, no hay nada en ellos que destaque, mucho menos en el físico, pero ahí están, con sus respectivas y lozanas compañeras (cierto que una de ellas no destaca precisamente por su cociente intelectual, no siempre se puede tener todo). Y ella, Frances McDormand, que también pasa de los cincuenta… Pues no, no tiene un lozano compañero al lado. Parece una tontería, pero no lo es. Sutilmente, igual que pasa con el lenguaje, interiorizamos esas imágenes y luego nos parecen más normales de lo que en realidad son, o lo que deberían ser.

Y en cuanto a Sin amor (abajo), la dura cinta del ruso Andréi Zviáguintsev, es compleja y llega hasta algún lugar más allá de los huesos, cosa de la que muy pocas películas pueden presumir. ¿Por qué, entonces, cae en algo tan barato como mostrarnos generosamente el cuerpo de dos de las protagonistas sin venir a cuento mientras a él lo dejan bien a resguardo? Es verdad que ellas son bellas y jóvenes, pero ahí está el quid de la cuestión. ¿Por qué en el cine ellas tienen que ser siempre bellas y jóvenes y ellos, sus parejas, pueden ser cincuentones y tener barrigón y no pasa nada? Máxime cuando interpretan a gente corriente, no a estrellas pensadas para hacernos soñar. En algunos países y épocas, como la España de los setenta con el destape, eso fue incontenible. Pero en el año 2018, y con títulos de esta categoría, es, cuando menos, preocupante.

 

Créditos: kino.dk (portada), moviemanjackson.comcinemaldito.com

Lola Ce
Lola Ce

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