Historias de algunas (y algunos) valientes

Tina Livanos y Reinaldo Herrera, pasado imperfecto

Ella era la primera esposa de Aristóteles Onassis, y él sería con el tiempo –atención- el marido de la diseñadora Carolina Herrera, de quien ésta tomaría su apellido. Pero entonces Tina era una rica y aburrida dama y él todo un playboy. Rico y aristócrata, pero playboy al fin. Ella le sacaba a él unos cuantos años, pero ni siquiera llegaba a los treinta, ya que se había casado con Onassis a los 17 y había sido inmediatamente madre. Pero él, alto, guapo, emparentado con las mejores familias de Venezuela, era todo lo que necesitaba para dar celos al rico armador y de paso resarcirse. ¿De qué? Pues de los feos que le hacía Onassis con sus numerosas amantes. Y para ello nada mejor que un hombre que además tenía lo que su marido no podría tener nunca: juventud, belleza y buen pedigrí.

Hay quien dice que Tina también tuvo algo con el playboy por excelencia de la época, el dominicano Porfirio Rubirosa –si no entendéis por qué, os invito a buscar cualquiera de sus fotos- pero quien más ocupó su corazón y su tiempo fue sin duda Reinaldo Herrera.

Veo las fotos de Tina Livanos y Reinaldo Herrera y no puedo evitar pensar en lo mucho que se parecen ella y quien con el tiempo sería la esposa de Reinaldo, Carolina (abajo una de ellas). Rasgos similares, el mismo tinte de pelo, cuerpos menudos y estilosos. ¿Casualidad o fijación de Rei por cierto tipo de mujer? Sea como fuere, la historia terminó relativamente pronto, cuando Tina se casó con un duque inglés pariente de Churchill y, diez años más tarde, con su antiguo cuñado, Stavros Niarchos, cosa que su hijo Alexander nunca le perdonó. Ni ella ni su hijo tuvieron suerte: murieron jóvenes. Reinaldo, sin embargo, celebrará este año sus bodas de oro con Carolina Herrera.

 

Créditos: FamouxFix y Pinterest.

Lola Ce
Lola Ce

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