Historias de algunas (y algunos) valientes

Seis meses con una mujer de cierta edad

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Este libro de D.A. Kaufelt lo publicó en 1977 la editorial Bruguera y fue llevado a la televisión un poco más tarde, en 1982, con el título ligeramente cambiado: Enamorado de una mujer mayor. Merece la pena sumergirse en sus ácidas páginas: la historia de Robert Fine, un publicista de treinta años, e Isobel Ross, de 45, es en realidad el pretexto para escribir una novela inteligente, llena de fino humor, con una sutil crítica a la vida en las ciudades y a algo parecido a las comunas hippies, aunque tampoco  las madres controladoras se salvan.

Robert liga mucho, pero cuando se enamora de Isobel descubre cuánto se ha estado perdiendo: “Ella hacía el amor como sin duda Dios imaginó que debe hacerlo la gente”, dice cuando la relación es ya un hecho. Isobel está divorciada y tiene dos hijos mayores; en cuanto a él, tiene una madre que le dirá: “Podría ser tu abuela”. No estropeo nada si digo que lo suyo se acaba, porque ya lo lleva implícito el título (seis meses…) y que el retrato de los personajes no puede ser más atinado.En cuanto al tema que nos ocupa, que por algo este blog se llama como se llama, Seis meses con una mujer de cierta edad está lleno de perlas.

Ahí van unas:  “Mis amigos me matarán cuando sepan que me he enamorado de un mishugge de treinta años o “Me soltó un discurso del tipo: no-se-da-cuenta-de-que-está-arruinando-la-vida-al-muchacho”. Quizá una de las mejores sea este diálogo que empieza Robert: “Quiero casarme contigo. No, no lo digas. Ya lo sé. Cuando yo tengo cuarenta y cinco años, tú tendrás sesenta. Pero me cago en eso. Cuando tengas sesenta, te querré como hasta ahora”, y ella responde: “Será deliciosa la vida del hogar. Me irás viendo envejecer, mientras tú serás cada vez más atractivo”. Si el escritor no lo vivió en sus propias carnes, a fe que se documentó bien.

Uno de los problemas será, por supuesto, el hijo que algún día querría tener nuestro protagonista, pero eso no será lo único que influya en la ruptura. Porque la edad pesa, pero no tanto como otras cosas. Mirad si no, alrededor: ¿cuántas parejas conocéis de la misma edad que han acabado divorciadas? Pues de eso trata en realidad la novela.

 

 

Créditos: Pinterest

 

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Lola Ce
Lola Ce

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