Historias de algunas (y algunos) valientes

Olivia Newton-John y Matt Lattanzi, nada como una madura interesante

Cuando tenía 30 años, Olivia Newton-John nos hizo creer a todos que aún iba al instituto en el musical Grease, así que a nadie puede extrañar que dos años más tarde se ligara al actor y bailarín Matt Lattanzi, a la sazón 11 años menor, en el plató de otro musical, Xanadu. De hecho, hacían una pareja estupenda, ella en la plenitud de su carrera; él a punto de dejarse ver en Ricas y famosas, del maestro George Cukor (donde, por cierto, seducía a Jacqueline Bisset, otra madura interesante). Se casaron en 1984, tuvieron a su hija Chloe Rose en 1986 y todo fue bien los primeros años, pero cuando Olivia se disponía a empezar una gira a lo grande, coincidiendo con el lanzamiento de un disco, le detectaron un cáncer de mama y empezó para ella una época personal muy difícil, que acabaría afectando a su matrimonio.

oliva y matt buena

Once años después de su boda se divorciaron, pero la vida no se acabó para ninguno de los dos, especialmente para Olivia (quien, por cierto, en 1974, el año del Waterloo de Abba, había quedado cuarta en Eurovisión). Tuvo varios romances y un día se enamoró de Kim McDermott, que aún era más joven que Matt Lattanzi. Todo iba bien entre ellos hasta que un oscuro episodio vino a ensombrecer la vida de la artista: una tarde, su novio se fue de pesca en una barca y nunca volvió. Lo que durante mucho tiempo pareció el clásico accidente que se salda con un desaparecido se convirtió, un par de años después, en algo bien distinto: al parecer, Kim fue visto y reconocido en otro país, donde habría huido para no hacer frente a sus problemas con el fisco (otras versiones menos benévolas decían que fue la manera que él tuvo de empezar de cero sin darle explicaciones a Olivia).

olivia e hija

Sea como fuere, si la cantante lloró en su día a quien creía su desaparecido amor, no volvió a hablar nunca de él y un día, por sorpresa, se casó con el multimillonario John Easterling, que es 10 años menor pero aparenta ser como ella, pues a sus 66, Olivia todavía se parece a Sandy Olsson, su personaje de Grease. Ella asegura que todo se lo debe a la madre naturaleza, pero un poquito de ayuda externa es obvio que ha tenido. Sin embargo, y este sí que es un misterio casi tan grande como el de su ex desaparecido, no se entiende que a su jovencísima hija también le diera por ir al cirujano de mamá, que ésta no pudiera evitarlo y, lo peor, que el mismo profesional que a una le sirvió, a otra la convirtiera en ejemplo de lo que no se debe hacer jamás en materia de estética. ¿Será el mismo que se ha cargado la delicada cara de Carla Bruni? Han pasado seis años desde su boda y la cantante angloaustraliana y Easterling, que es un gurú de la salud, siguen juntos. Ella ha sido descubierta por las nuevas generaciones gracias a series como Glee y su hija ha superado algunos de sus problemas (la anorexia entre ellos). A veces, como decía Jorge Guillén, el mundo está bien hecho.

http://www.goodtoknow.co.uk/fun-win/540348/30-things-that-happened-30-years-ago-but-feel-like-they-happened-yesterday – Portada

http://www.fotolog.com/forever_olivia/35334441/ – Interior

http://www.tribute.ca/tiff/index.php/2010/09/10/score-a-hockey-musical-on-the-red-carpet/world-premiere-gala-of-score-a-hockey-musical-on-opening-night-of-the-toronto-international-film-festival-in-toronto-canada/#.VK5P0Pl5OSo – Interior

 

Lola Ce
Lola Ce

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