Historias de algunas (y algunos) valientes

Monica Bellucci y el encanto de las mujeres maduras

Anda el personal revolucionado porque James Bond tiene un lío con Monica Bellucci en Spectre, la nueva entrega de la saga. La actriz tiene 51 años y, atención, casi cuatro más que Bond. Una barbaridad para algunos, como el periodista que le preguntó a Daniel Craig qué sentía al liarse en la pantalla con una mujer mayor que él (cosa que enfadó al propio Craig); una nimiedad para otr@s, aunque está claro que en la industria del cine es un gesto importante. Contó en su día la actriz de Malena que cuando Sam Mendes la llamó, ella creyó que era para sustituir a Judi Dench en el papel de M., y que cuando el director la sacó de su error, le tuvo que recordar que ella era una mujer de 50 tacos. Igualito que Harrison Ford cuando, casi sesentón, se liaba con Anne Heche en Seis días, siete noches (lo reconozco, estoy traumatizada desde que lo vi, y eso que ejemplos similares hay a patadas). Claro que la palma, en cuanto a traumas, se la lleva Woody Allen, director y guionista de Si la cosa funciona. ¿Un maduro neoyorquino (Larry David) con el que se va a vivir la guapísima Evan Rachel Wood, 40 años más joven que él? Eso es autoestima y lo demás son cuentos.

Siempre se dice que, para una actriz bella, el paso del tiempo debe de ser muy duro de llevar. Puede ser, pero algo me dice que las bellas bellísimas lo son para siempre: en sus gestos, en su mirada, en la manera de tratar a los hombres. (Bueno, algo me dice pero también ellas “me dicen”: aún recuerdo cuando Ángela Molina me regaló, hace tiempo, este maravilloso titular: “Me encantan mis canas y mis arrugas”). Porque Bellucci tiene ahora 51 años, sí, pero sigue siendo el mito erótico de muchos, y lo será , como lo es para mí Alain Delon desde A pleno sol, da igual cómo esté ahora. Y ella lo sabe. Como lo supieron en su día Gina Lollobrigida o nuestra Saritísima. Por eso cuando éstas tuvieron un romance mediático con hombres mucho más jóvenes (que luego les salieron rana a las dos, todo hay que decirlo), a muchos les pareció extraño, pero no a ellas, que llevaban toda la vida viendo cómo suspiraban por sus huesos hombres de todas las eda

des. Por eso Monica Bellucci pisa fuerte en esta nueva entrega de Bond y no se siente intimidada por Léa Seydoux, su joven compañera de reparto: porque no solo está ahí por bella y madura: está ahí porque es Monica Bellucci, y lo seguirá siendo siempre, tenga la edad que tenga. Ojalá muchas mujeres entendieran esto, aunque no tengan el cuerpo ni la carrera de ella.

https://www.youtube.com/watch?v=qLzErPYUb-8

Lola Ce
Lola Ce

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