Historias de algunas (y algunos) valientes

Loles: “Conectamos mágicamente en mil cosas”

Todo lo que sucede es perfecto, siempre es por algo, y en vivirlo y disfrutarlo o no está la diferencia.
Me ha encantado encontrar este lugar y los testimonios, ya que en momentos de SOS necesité saber de otras personas a las que les sucediera algo así para tranquilizarme con mi shock mental en esos momentos. Así que ahora, ya más tranquila, me animo a contar mi historia.

Tengo una relación ahora de dos meses y pico con alguien 22 años menor que yo (tengo 42), dos meses y algo como si fueran 8 meses y algo, muy intensos y de mucha transformación para cada uno interiormente, muy liberadores, muy renovadores.
Ambos estábamos sin pareja al encontrarnos. Fue una casualidad (aunque las sincronías siempre son por algo). Para mí fue un shock enterarme de la diferencia, pues en realidad nos conocimos y conectamos al instante. Éramos dos personas que cruzamos unas palabras sin intención alguna y sin pensar en ningún momento en nada de tener algo con el otro ni una relación. Yo estaba en un buen momento conmigo misma, no buscaba nada. Pero conectamos mágicamente en mil cosas, todos los ingredientes estaban ahí así como de la nada. Todo lo que fuimos sintiendo y se fue dando era más que obvio, muy real, y fue en cuestión de dos días.

No he tenido hijos por decisión propia. Por otra parte, él se lleva excelente y tiene una relación preciosa con su madre, así que no tiene necesidad alguna de tener a una madre en mí. Tampoco está por estar, o porque no tenga a nadie más, etc., ni yo tampoco, ya que no es nuestra forma de ser. Nos importa estar bien con uno mismo, y con el otro.
Nunca le di importancia a la edad en general, sino que he mirado a las personas por cómo son interiormente, su alma, su ser. He tenido relaciones con hombres de mi edad y algo mayores, pero jamás en la vida se me cruzó por la mente alguien tan menor, al menos con esta diferencia. Es cierto que nadie me echa la edad que tengo físicamente, y es cierto que mi forma de ser tiene esencia de niña.  Aún así se nos nota un poco que hay diferencia visualmente hablando.

Reconozco que él asimiló mucho más rápido esta diferencia al enterarse, lo aceptó y se centró en nosotros. La que tenía miedos y estructuras mentales era yo: “Qué dirá la gente y familia”, “podría ser mi hijo”, “a ver si nos va a ver alguien conocido por la calle”, “como quiera tener hijos pareceré la abuela en lugar de la madre”, “qué pasará cuando yo sea aún mayor y él tal vez ya no le guste yo sea física o sexualmente”, “él tal vez no está seguro porque es joven aún”, “y si conoce a alguien más jóven porque eso es lo lógico con su edad”, “biológicamente esto es una locura porque no vamos al tiempo”… y un largo etc. donde yo le colgaba sin cesar mil etiquetas, y donde mis prejuicios eran tremendos. Me costó asimilar que todo su interior tan complementario a mí con tanto, estaba en un físico tan joven. Me preguntaba a mí misma que cómo era posible esto.

Él sin embargo, me ha desmontado mil creencias y miedos, demostrándomelo no sólo con argumentos razonables sino con hechos. Simplemente dice que encontró en mí a alguien igual a él y complementario, que está muy feliz conmigo con todo, con cero temores del futuro con respecto a los que tengo yo, y que la vida la hace y decide uno. Que cuando alguien te llena, eso es lo que importa. Así que me ha dado él más seguridad y determinación en esto, que yo misma. Me costaba creerle, o mejor dicho, confiar en él, en lo que sucedía, en esta “locura”. Pero más allá de lo aparente, lo que era… era aplastante. Ante eso cero argumento he tenido.

La relación va tomando su forma, nuestra forma, la que queremos, estamos felices y a gusto, labrando el día a día, con una base de sentimientos sinceros de ambos, desde el alma, con discernimiento, paso a paso, ayudándonos en todo y apoyándonos mucho, viviendo el presente, y con planes por ambas partes para hacer una vida juntos. A él sí le gustaría tener hijos, eso es algo que por primera vez me he planteado, o al menos me he abierto a considerarlo, y eso en mí ya es increíble, porque nunca lo sentí ni necesité, pero ahora así es. Aún no lo hemos hecho saber a nuestras familias, sólo a alguna amistad cercana, pero preferimos fluir, estar bien nosotros, y cuando lo sintamos o se dé, ya lo diremos.

De resto y en resumen, es una relación de dos personas que se aman, y que cuando estamos juntos jamás sentimos diferencia de edad en nada, porque estamos muy a gusto en cualquier sentido y nos complementamos en todo increíblemente. He tenido otras relaciones “normales” (en cuanto a edad) y no veo la diferencia. Y no tiene que ver que sea el principio de una relación. He tenido muchos otros principios, y esta es de las más coherentes, sinceras, maduras y complementarias. Si una relación funciona o no es sencillamente por cosas de entre los dos, no por la edad. Son acuerdos entre ambos. Al menos en mi experiencia personal hasta ahora en la vida.

El tiempo siempre dirá, y es que el presente es el único que importa, el que crea todo, y sólo de los dos depende. Vivir con la gente o vivir influenciados

por los demás es darles el poder, y la felicidad y decisiones nos pertenecen a nosotros.
Ánimo a todas las personas que vivan algo distinto a lo “normal” o a lo que la sociedad considera que debe de ser. La mujer con mucha más edad que el hombre es algo que aún ha de aceptarse, pero todo cambiará. Mientras tanto, vivamos siendo quienes somos decidiendo lo que queremos y necesitamos.

Es de valientes caminar la propia vida como uno siente y necesita y ser feliz con ella.

Testimonios

7 Comemtarios

  1. Carme

    Enhorabuena, Loles, eres una mujer valiente! Vivimos en tiempos en los que las frases con qué cierras tu post son cruciales en todos los ámbitos, no sólo el amoroso.

    • Loles

      Muchas gracias Carme,

      La verdad no es fácil vivir algo tan distinto y que te rompe todos los esquemas o patrones, pero a eso se le llama oportunidad de crecer interiormente y cambiar nuestra visión, así que lo mejor es abrirse y fluir.

      Sobre todo, darnos cuenta de que sucede por algo, y que de seguro algo positivo nos aporta todo lo que experimentamos en el presente. Soltarnos de lo conocido para reencontrarnos a nosotros mismos con el reflejo del otro es siempre un regalo.

      No sé si soy valiente, ¡pero gracias! Trato de vencer a mi mente y a las reglas, pues esa es la razón por la cual la mayoría hemos vivido reprimidos.

      Amar es eso: amar.

  2. I.M.

    Totalmente de acuerdo: no hay que dar el poder a los demás

    • Loles

      Ese es el intento de cada día I.M.
      La felicidad la elige uno mismo cada día, no los demás.

      Saludos luminosos

  3. LG

    Viva el amor! La vida es tan corta Loles que aveces perdemos tiempo enrollándonos en tonteras, vive el ahora, planeen el futuro, por qué no? Sigan amándose! Cariños miles!

  4. E

    Hola, me da gusto encontrarme con esta página y saber que hay más mujeres en la misma situación y con los mismos sentimientos que yo, al final de cuentas, creo que todas coincidimos en las ganas de amar y ser amadas. Le compartí esta página a mi novio joven 5 años menos que yo, llevo una semana con él más un mes de cortejo, hecho que hizo que me enamorara de él. Me dice que en un futuro publicaremos nuestro testimonio, que él asegura, ser un caso de éxito. Abrazos y saludos valientes.

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