Historias de algunas (y algunos) valientes

Juliette Binoche y Benôit Magimel: el amor surgió en el set

Hay gente que envidia a Juliette Binoche por su impresionante carrera, llena de directores de qualité y a la vez de éxitos. Yo la envidio, en cambio, porque se lió con Benôit Magimel cuando éste era Benôit Magimel. Me explico: él sólo tiene 40 años, pero hace tiempo que dejó atrás la arrebatadora belleza que lucía en La pianista, por ejemplo (vaya, otra peli de la que hablar). Y fue precisamente en esa época cuando estaban en lo mejor de su historia.

El amor entre Juliette Binoche y Benôit Magimel surgió en el set de Confesiones íntimas de una mujer, en la que ella hacía, precisamente, de la escritora George Sand (otra pionera en el tema que nos ocupa) y él de Alfred de Musset, el poeta con quien vivió un apasionado romance. Tanto les gustó lo que rodaron, que siguieron en su papel al salir del set, ahora ya sin equipo de rodaje indiscreto y sin horribles pelucas de por medio. (Tengo para mí que, si Juliette fue capaz de amarlo después de verlo con semejante postizo, es que lo suyo era muy fuerte). Entonces él andaba por los 26 y ella por los 36; él tenía una discreta carrera que había empezado casi de niño, rodando La vida es un largo río tranquilo, y ella ya era una megaestrella con Un César y un Oscar en su casa. Pero se amaron. Y tuvieron una hija, Hana, que hoy tiene 13 años.

No sé exactamente qué pasó entre ellos, porque la actriz es trés discret, pero sí que ambos rehicieron sus vidas, después de sus cuatro años en común: ella con Santiago Amigorena, un realizador argentino con el que ya no está, y él con Nikita Lespinasse, una aspirante a actriz que físicamente es todo lo contrario de Binoche: voluptuosa y pelín vulgar. En cuanto a sus carreras, y mal que le pese a Gérard Depardieu, que un día llegó a decir de Binoche que no era “nada”, la de ella prosigue imparable: acaba de rodar con Isabel Coixet y hasta se permitió participar en Godzilla porque le dio la gana, después de años rechazando todo tipo de superproducciones. Ahora está en cartelera con Mil veces buenas noches, donde interpreta a una fotógrafa de guerra casada con… Nikolaj Coster-Waldau, el Lannister de Juego de tronos.

Me encanta que una estrella femenina pueda imponer como partenaire en un rodaje a este hombretón que es seis años menor que ella y tiene más testosterona que todo un regimiento. Ya

que puede, que aproveche, que más raro era que Harrison Ford enamorara a Anne Heche en Siete días y siete noches. Y en cuanto a Benôit, ¿qué ha sido de él? Lamentablemente, a España cada vez llega menos cine europeo, pero ahí sigue, rodando, por ejemplo, Pequeñas mentiras sin importancia. Y sin su belleza ni su rubio muy bien teñido. Pero también sin sus rizos. Afortunadamente.

http://www.journaldesfemmes.com/people/magazine/juliette-binoche-en-photos/2002-lors-de-la-ceremonie-des-cesar.shtml – Imagen

Lola Ce
Lola Ce

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