Historias de algunas (y algunos) valientes

Johana: “En el amor nadie manda, solo llega y ya”

Hola, mi nombre es Johana, tengo 30 años, soy de Colombia y salgo con alguien menor, él tiene 20 y llevamos dos años, mucha gente no comprende mi relación, pero a nosotros no nos importa, lo conocí después de que mi vida diera un giro de 180 grados. Mi esposo,  a quien le entregué 12 años de mi vida, me había dejado por otra mujer, todo por ser ella mas joven. Además él se quedó con todo, con la casa, el negocio, los amigos, los clientes, y quedé sola con mi hija de cuatro años y embarazada de tres meses.

Me fui de donde vivía, llamé a mi hermano y le pedí posada, me recibió después de manejar quince horas. Solo Dios y mi hija saben todo lo que yo sufrí, lloré, recé pidiéndole a Dios recuperar mi hogar, pero el padre de mis hijos no quería regresar. El segundo nació prematuro y los primeros meses no tuve tiempo de nada, ni de conocer el barrio ni las personas que vivían allí, pero al parecer alguien sí me había visto (él) y siempre me miraba en el balcón de mi casa llorar y fumar y eso le causaba mucha curiosidad, mientras tanto yo luchaba contra mi depresión, me sentía abrumada.

Hasta que pasé por su lado y él me dijo: soy muy afortunado al tener la vecina mas linda de la ciudad. En un principio no creí que se refería a mí, después de darme cuenta volteé a mirar quien era y cuando vi que era un muchacho me reí, obvio me reí, pensé este niño ni siquiera le ha sanado el ombligo y lo miré y pude ver que lo había avergonzado con mi risa. Pasaron los días y él se acercó y me ofreció ayuda, que si necesitaba algo le dijera. Dos días mas tarde, no se por qué razón lo besé, supongo que estaba necesitada de afecto. A pesar de su edad aparenta más, unos 24 años, su cuerpo es muy bello, hace mucho deporte, creo que eso me gustó. Por un momento pensé no tomalo en serio, pero su manera de ser me enamoró, me empezó a ayudar con el bebé, lo cuidaba mientras yo hacía algunos negocios, se ofrecía a recoger a mi hija a la escuela o cuando se enfermaban ayudaba, y no solo eso, cada vez que él me mira, me mira como si yo fuera magia, como si fuera la mujer mas hermosa del mundo. En mi casa nadie lo quería, en su casa no me querían, una mujer madura y con dos hijos, qué me iban a querer, pero ahora me adoran, yo soy muy juiciosa y trabajadora y nunca he querido hacerle daño, siempre espero que al terminar la relación él sea una mejor persona.

Llevamos dos años, entró a la universidad y ya va en la mitad de la carrera y trabaja, y me ama con cada una de mis cicatrices. Me asusta perderlo, pero no pienso en eso, trato de disfrutar esta relación al máximo. Espero que sigamos mucho tiempo y si no es así estaré tranquila, pues fue lo mejor que le pasó a mi vida, después de mis hijos, y será una gran historia que contaré a todo el que no crea que el amor existe, porque a su lado las alegrías que he vivido superan todas las lágrimas que yo derramé por ese otro infeliz que al final me buscó, suplicándome regresar, pero yo ya no sentía nada por él y no volví. Ahora en este momento soy muy feliz, tengo paz en mi corazón, perdoné a todos esos que me hicieron mal y amo a los que me hicieron bien. En el amor nadie manda, solo llega y ya. Siempre que vaya de la mano de Dios, es un buen amor.

Portada: www.pinterest.es/

Testimonios

3 Comemtarios

  1. Tienes toda la razón, qué bonita historia. Ojalá se queden unidos por siempre.

  2. Gracias por contarnos. En pocas líneas nos contaste media vida.

  3. Que bonita la historia! Ojalá vuestro amor durara eternidad!

Deja un comentario

SUSCRÍBETE

¿Quieres recibir en tu correo notificaciones cuando publiquemos artículos nuevos?

Escribe tu dirección aquí:


Al pulsar ENVIAR declaro haber aceptado expresamente nuestra Declaración de Privacidad