Historias de algunas (y algunos) valientes

Isadora Duncan y Serguéi Yesenin, fue intenso y corto

Mucho hubo de enamorarse la bailarina norteamericana Isadora Duncan cuando accedió a casarse con el poeta Serguéi Yesenin, pese a haber jurado que jamás contraería matrimonio. A punto de cumplir 45 años, ella había vivido varias vidas, entre ellas la de artista exitosa, la de madre soltera –por voluntad propia-, la de amante fogosa de gente de ambos sexos y, la peor: la de mujer que pierde a sus dos hijos cuando el automóvil en el que viajaban estos con su niñera cayó al río Sena. Tras unos años de feroz depresión, la precursora de la danza moderna había vuelto hacía tiempo a la vida y a sus actuaciones, abandonadas tras el inevitable parón. Fue entonces cuando conoció al poeta ruso Serguéi Yesening, casi 18 años más joven que ella.

isadora en escorzo

Eran los años inmediatamente posteriores a la Revolución de octubre de 1917, y en Rusia se vivía una efervescencia y un optimismo que sin duda contagió a Duncan, mujer intensa que, por no someterse, ni siquiera había aceptado los rigores de la danza académica y se inventó otra directamente inspirada en la naturaleza y en la Grecia clásica. Con sus pies descalzos y sus túnicas, escandalizó a unos y cautivó a otros, entre ellos al bello Yesenin, rubio y de rostro angelical, conocido como el poeta campesino y tan famoso como ella. El escritor y la diva se casaron y, por supuesto, la diferencia de edad les importó muy poco. El tenía 26 años, cierto, pero ya había estado casado y tenía dos hijos. Ella buscaba sin descanso un baile que fuera la manifestación luminosa de su alma y también una suerte de rapto, o de éxtasis.

 

isador nueva dentro

Yesening tenía problemas para encontrarse a sí mismo, pero recién casado, cuando inició con ella un viaje por Estados Unidos y Europa Occidental, aún no lo sabía. Apenas un año después, entre el alcohol y los arrebatos violentos del poeta, la pareja regresó a Rusia y se divorció. Fue un amor intenso y corto, como sus propias vidas. (Él se ahorcó en 1925, a los 30 años. Ella murió cuando su foulard se enredó en la rueda del coche en el que viajaba. Tenía 50).

Créditos fotos: pinterest y patriciapasso.com

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Lola Ce
Lola Ce

Un Comentario

  1. Qué mala suerte, por Dios, hay personas cuya vida es todo un drama.

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