Historias de algunas (y algunos) valientes

Gala y Dalí, más de 50 años de amor

Salvador Dalí tenía 25 años cuando conoció a Gala, entonces de 35, durante unas vacaciones en Cadaqués. Ella, nacida Elena Ivanovna, era la esposa del poeta Paul Eluard y tenía una hija de 11 años, Cécile. Él era un artista genial de sexualidad ambigua y para muchos asexuado (aunque en su día enamoró a Lorca) y era capaz de cosas como seducir a una mujer y, en un acto supremo de surrealismo, colocarle en el hombro un huevo frito en vez de acostarse con ella (lo recoge Ian Gibson en su monumental biografía sobre García Lorca). A los amigos también les sorprendía su inutilidad para las cosas más prácticas, y no estoy hablando de negocios, sino de gestos cotidianos como cruzar la acera para comprar unas entradas al teatro (esto se lo contó Pepín Bello, el amigo que sería centenario, a quien esto escribe). Estábamos en que Dalí la conoció y quedó absolutamente fascinado por ella, fulminado de amor. Casi inmediatamente comenzó una relación que contó con no pocas cosas en contra y que muchos de su círculo más íntimo rechazaron. El padre de Dalí no podía aceptar que su hijo se fuera con una mujer casada y diez años mayor que él; en cuanto a Buñuel o la hermana de Dalí, Ana María, ambos sintieron un rechazo profundo, visceral, por Gala, que a la postre les separaría para siempre del pintor. También saldría malparada la relación entre ella y su única hija, que ya nunca se retomó.

SalvadorAndGala

Gala es, de todas las mujeres de genios, una de las más odiadas. Legendarios son sus exabruptos, sus jóvenes amantes, su fiereza. Pero todo ello no se puede juzgar sin tener en cuenta que ella provenía del mismísimo corazón del surrealismo; que, entre sus integrantes, eran normales los tríos y los intercambios (Eluard, el primer marido de Gala, era el primero que propició esto, y nunca leí el menor comentario despectivo hacia él). Uno de los argumentos que más se ha repetido para atacarla es su amor al dinero, el estar detrás de algunas decisiones que no hicieron ningún bien a la obra del pintor. Pero lo que no dicen todas esas críticas es que Dalí, sin ella, probablemente habría sido una marioneta al servicio de otros (estamos hablando sólo de lo económico); es decir, que lo que algunos no pudieron perdonar a Gala es que, al ocuparse ella de los asuntos prácticos de Dalí, tan desastroso él para lo terrenal, todos los beneficios fueran para el propio Dalí y no se quedaran en otras manos. En cuanto al monstruo egoísta que muchos retratan, ¿qué hay, entonces, de las misivas que se cruzó con su exmarido, en las que se preocupaba por su bienestar económico y le comunicaba sucesivos envíos de dinero? (Ver “Cartas a Gala”, de ed. Tusquets).

Gala, a quien el pintor llamaba, entre otras cosas, Galuchka, Gradiva, Oliva y Lionette, fue su musa, su amor, la mujer que lo entendió y logró que diera lo mejor de sí. Estuvieron juntos 53 años, hasta la muerte de ella, en 1982. A partir de entonces el artista, deprimido, cayó en un progresivo abandono. Como resumir su historia, o comprenderla, es imposible, me limitaré a reproducir aquí una de las muchas cosas que Dalí dijo de ella, y que recoge la Fundación Gala-Salvador Dalí: “Me trajo el raro libro de magia que debía nutrir mi magia,

el documento histórico que probaba irrefutablemente mi tesis cuando estaba en proceso de elaboración, la imagen paranoica que mi subconsciente deseaba, la fotografía de una pintura desconocida destinada a revelar un nuevo enigma estético”.

http://www.vagon293.es/author/ohernandez/– Portada

http://contenido.com.mx/2013/01/no-publicar-24-anos-sin-salvador-dali/dali-y-gala/ – Interior

Lola Ce
Lola Ce

8 Comemtarios

  1. Me parece muy oportuno la imagen más objetiva y compensada que das de Gala a la que siempre se había considerado la mala de la película. El ser humano suele ser más complejo que lo que refleja la prensa.

    • Lola Ce Lola Ce

      Además, hay cierta tendencia a demonizarlas siempre a ellas. Y luego, cuando ya le han puesto a alguien la etiqueta, ¿para qué molestarse en indagar y sacar conclusiones propias?

  2. Marina Cal

    ¡Mi pareja famosa favorita!

  3. Maite G. Martín

    ¿Y la hija de Gala? ¿Nunca ha hablado? qué raro

    • Lola Ce Lola Ce

      No tengo noticias de eso. De lo que si se habló mucho fue de la enemistad de Dalí con su padre y con su hermana.

  4. Enric

    Quizá no era tan bruja, pero a los hombres nunca nos ha gustado Gala. Buñuel, por ejemplo, la odió nada más verla.

  5. Mina

    Lei una vez que Buñuel soño que Gala le apuñalaba, o algo así. A mí nunca me gustó, pero no sabia que Dali fuera tan naif, tampoco sería facil estar con el.

  6. 5tadementia

    todas las virgorianas que conozco son muy odiadas

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