Historias de algunas (y algunos) valientes

Gabriela de Saboya, Juan Carlos y Olghina, un real triángulo

No sé por qué “extraña” razón le ha dado a Gabriela de Saboya por salir en todas partes diciendo que fue el primer amor del Rey Juan Carlos (algo que ya se sabía) y, sobre todo, que lo ha visto hace poco y que se lleva muy bien con él. Hartos como estamos ya de manipulaciones, no hay quien se crea que las declaraciones de esta mujer tengan nada de inocentes, como no lo tiene el hecho de que se estén multiplicando en los medios. ¿Y a quién le pueden molestar más esas declaraciones? Pues a la única que no menciona cuando dice que conoce a otros miembros de la familia, es decir, a la santa del rey emérito.

A mí me da igual la reina Sofía, la verdad, pero un poco por llevar la contraria y un mucho porque tengo buena memoria, voy a traer a colación algo que a Gabriela no le hará mucha gracia, y es que cuando ella y “Juanito” eran novios, él estuvo de lo más enamoriscado con Olghina, condesa di Robilant (foto de abajo). Él tenía 18 años; ella, 22. La historia la contó ella misma en un libro de 1991 titulado Sangre azul, y hasta una serie de televisión de hace unos años sobre el entonces monarca la recordó. Es extraño, pues, que ahora sólo se hable de Gabriela de Saboya, que fue la novia oficial, y en cambio se corra un tupido velo sobre la bella Olguina, que también era aristócrata aunque no de la realeza, como mandaban entonces los cánones, y cuyo romance se desarrolló en paralelo con el otro (el hombre ya apuntaba maneras).

Nada menos que cuatro años duró esta relación libre entre Juan Carlos y Olghina, durante los cuales el futuro rey de España le escribió cosas como esta, según publicó hace tiempo Interviú y recordó El Mundo en 2014: “Sabes que estoy enamorado de ti como de ninguna otra chica hasta hoy. Pero sabes también que, por desgracia, no puedo casarme contigo. Debiendo por tanto, escoger, creo que Gabriela es la más conveniente”. Durante esos cuatro años hubo de todo, desde un escándalo protagonizado por ella (una juerga que inspiró la película La Dolce Vita), hasta un hijo que tuvo como madre soltera (y de cuyo padre jamás ha querido hablar).

Y eso me lleva, no puedo evitarlo, a un libro recién publicado que acabo de leer y que me recomendó hace poco el escritor Benajamín Prado: El asesino tímido, de Clara Usón. Va de muchas cosas, entre ellas la afición a las mujeres del ya rey Juan Carlos, la prematura y misteriosa muerte de la actriz Sandra Mozarovski, la vida de la propia autora, entretejida entre las otras tramas… Esta no va de novios jóvenes, va de la vida. Yo que usted la leería, reina emérita.

 

Fotos: Telecinco.es y maremagnumdequisicosillas.blogspot.com.es

Lola Ce
Lola Ce

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