Historias de algunas (y algunos) valientes

El joven y no tan secreto amor de Dolores Ibárruri, la Pasionaria

Para los anales de la historia, Dolores Ibárruri, la Pasionaria, será siempre la otrora Secretaria General del PCE, esa mujer carismática que jugó un papel destacado en la España de la República y popularizó frases como “No pasarán” (de Petain) o “Más vale morir de pie que vivir de rodillas” (Emiliano Zapata). Para quienes la conocieron de cerca, fue también una mujer preocupada por salirse de los estrechos límites que su condición imponía a toda fémina allá por 1900.

Hija de obreros y casada con un minero socialista, tuvo seis hijos, cuatro de los cuales morirían de niños. La pobreza le había hecho renunciar a su sueño de ser maestra, pero con el tiempo empezaría a escribir en un periódico con el pseudónimo de La Pasionaria (que escogió por la sencilla razón de debutar en plena Semana Santa) y acabaría destacando como diputada del PCE. Hacia 1933 ya estaba separada de su marido y era toda una estrella de la política cuando empezó una relación con Francisco Antón, un guapo militante comunista 17 años menor que ella.

Semejante atrevimiento, en una época que no sólo era pacata por definición, sino que tenía pacatismos más secretos, como el que rezaba que las mujeres de clase obrera no podían tener amantes (mucho menos si éstos eran jóvenes), no fue bien entendido por sus propios compañeros del PCE. Ella supo siempre el riesgo que suponía esa relación para su imagen, entre otras cosas porque sus opositores políticos la aprovecharían para lanzar infundios sobre su supuesta promiscuidad sexual y con ello dañar al partido, pero aun así siguió adelante con ella. La historia la recoge de soslayo Almudena Grandes en Inés y la alegría, pero ya antes la abordaron otros como Manuel Vázquez Montalbán. Sea como fuere, Pasionaria y Francisco siguieron siendo pareja incluso después de la guerra (ella exiliada en Moscú; él, encarcelado en Francia, de donde logró sacarle Dolores).

Todo acabó de la peor manera, y ahí las diversas fuentes no se ponen del todo de acuerdo, pero hay hechos sobre los que no cabe ninguna duda: 1. Francisco Antón rompió la relación y se casó con otra mujer, Carmen Rodríguez, con la que tendría dos hijos. 2. Muy poco después, y en una época de depuraciones entre los comunistas españoles, cayó en desgracia y fue enviado a Polonia, donde él y su familia sobrevivieron en durísimas condiciones, aunque con el tiempo se le rehabilitaría. ¿Fue todo eso fruto de la reacción de una todopoderosa mujer despechada? Nadie lo sabe (o lo dice) con exactitud, pero una cosa me llama poderosamente la atención, y es que en sus memorias, El único camino (1976), Pasionaria no habla de casi nada personal, mucho menos de su amor por Francisco Antón cuando ella rondaba los cuarenta y él los veintitantos. La mujer que en su día no tuvo miedo de transgredir todos los tópicos sobre la mujer fue, por esta vez, fiel a lo que se esperaba de ella.

http://latribunadelnoroeste.wordpress.com/2012/01/02/una-biografia-pasional-de-la-pasionaria – Portada

Lola Ce

5 Comemtarios

  1. No conocía ese amor de la carismática líder política. Yo siempre me imaginé a la Pasionaria muy seria y dedicada en cuerpo y alma a su causa,claro que casi todas las fotos que vi de ella fueron de su última etapa. Me encantaría que alguien publicara la historia de ese romance que parece muy cinematográfico y apropiado para escribir una novela.

    • Eran otros tiempos. Parecía como si una líder obrera tuviera que estar dedicada a la causa las 24 horas del día y todo lo demás fuera sinónimo de ser superficial (naturalmente… sólo si eras mujer). En ese contexto, y teniendo en cuenta que estamos hablando de los años treinta del siglo pasado, Pasionaria demostró el mismo coraje que tuvo en otros terrenos. Y sí, yo tampoco entiendo por qué nadie ha llevado esa historia al cine.

  2. Alucinante. Para mí siempre fue esa señora con pinta de abuela de las de antes, siempre de negro y con moño. Ni por un momento imaginé que hubiera vivido una historia con alguien más joven.

Deja un comentario

SUSCRÍBETE

¿Quieres recibir en tu correo notificaciones cuando publiquemos artículos nuevos?

Escribe tu dirección aquí:


Al pulsar ENVIAR declaro haber aceptado expresamente nuestra Declaración de Privacidad