Historias de algunas (y algunos) valientes

El amante nubio: Si tú me dices ven…

Recordaba este relato de Carmen Posadas, que está incluido en el libro Literatura, adulterio y una Visa platino (ed. Planeta), por lo bien que describe las horas previas a una cita, esos momentos en los que una se entretiene poniéndose guapa y calculando cada uno de los detalles. La sorpresa fue volver sobre él y descubrir a ese amante nubio del título, tan bello y exótico que se hará con la voluntad de la protagonista en un pispás y sin que ella pueda hacer nada por evitarlo.

¿Que cómo es él? Pues guapo y joven, muy joven (unos 22 años, la mitad que Laura, la mujer del relato). Tiene las facciones perfectas y los ojos almendrados. Ella se ha ido de vacaciones a Egipto para retomar una vieja historia –la cita galante del principio tenía que ver con eso- y no está preparada para lo que se va a encontrar ahí, a saber: un guía turístico que desde el principio se fija en su cabello rojo y que no tardará en hablarle de amor. En los tres días que transcurren desde que el grupo visita Abu Simbel hasta que parten de El Valle de los Reyes, a Laura le da tiempo a enamorarse del nubio Kalim, a herir la retomada relación con su ex y, por fin, a comprender que la realidad no siempre es lo que parece.

¿Habría ocurrido lo mismo si él no hubiera sido tan joven y tan bello? ¿Si el escenario en que lo conoce fuera una prosaica calle de ciudad en vez del majestuoso Nilo? ¿Habría acudido a su memoria, en otras circunstancias, el famoso bolero que dice aquello de “Si tú me dices ven, lo dejo todo”? La respuesta, en el misterioso cinturón que porta el joven guía; otro clásico literario, por cierto (el de la turista y el guía local), casi tan recurrente como el de la profesora y el alumno.

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Lola Ce
Lola Ce

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