Historias de algunas (y algunos) valientes

¿Una amistad lo aguanta todo? Pregúntaselo a Doris Lessing (y a “Dos madres perfectas”)

La película de Anne Fontaine, que se estrena este viernes, se llama Dos madres perfectas, pero es la versión de un relato de Doris Lessing que se llama Las abuelas, lo cual ya nos da una pista sobre la mala leche, o la dureza, del relato de la Premio Nobel. La historia, de entrada un tanto inverosímil, trata de dos grandes amigas que se enrollan con el hijo de la otra.

En el texto ellas no eran ni la mitad de guapas, claro (a ver: ¿cuántas mujeres hay por ahí que se parezcan a Naomi Watts y, sobre todo, a Robin Wright, la ex de Sean Penn,  Princesa prometida for ever?), pero es que entonces me temo que no habría película. Ellos, por su parte, son Xavier Samuel y James Frecheville. Al primero (que, pese al nombre, es australiano) lo habíamos visto luciendo palmito de surfero en Newcastle y de vampiro en Eclipse. A James, en cambio, lo descubrimos adolescente en Animal Kingdom. Aquí son el rubio y el moreno, respectivamente (está bien que sea así, porque por lo demás son igualmente impresionantes).

A lo que íbamos, que como ellos se conocen de toda la vida, la cosa tiene algo de malsano, de incestuoso, como bien se encarga de contarnos Lessing. Igual que nos cuenta lo que supone este hecho para la amistad entre las dos mujeres (no os preocupéis, no voy a revelaros el final). Contaba la escritora que la historia se le ocurrió cuando se la oyó a una amiga y que a partir de ahí todo fue fruto de su imaginación. Habrá que creerla, aunque ya no podamos preguntárselo. Sea como fuere, es todo un estudio, complejo y certero, de lo que sienten algunas mujeres de mediana edad. Y de todo lo que puede pasar si se enamoran de alguien al que sacan una generación. Por cierto, estoy deseando ver una película que trate el mismo tema y con la misma dureza, pero a la inversa.

http://www.cinedor.es/estrenos/dos-madres-perfectas/fotos/foto-xavier-samuel-y-james-frecheville-en-dos-madres-perfectas – Interior

Lola Ce

8 Comemtarios

  1. Me apetece muchísimo verla. Aunque tienes razón que por motivos comerciales el director no se atreve a presentar a dos mujeres con la edad y el aspecto que se describe en la novela como si tuviera que dulcificar la diferencia de edad entre los amantes lo que nunca ocurre cuando sucede lo contrario y un hombre mayor se enamora de una jovencita.

    • Hay ejemplos sangrantes incluso en el mejor cine español. David Trueba, por ejemplo, que siempre me ha interesado como director, rodó no hace tanto “Madrid, 1987”, en la que José Sacristán tenía un encuentro -bien es verdad que en circunstancias muy especiales- con María Valverde. Entre ellos hay unos ¡50! años de diferencia, ¡50! Pues bien: nadie se rio por ello, incluso se llegó a decir que estaba inspirado en algo que le pasó a Umbral… Ay, Umbral. Es cierto que tuvo suerte en unos tiempos más propicios, pero tanto… Y, por supuesto, no quiero ni imaginar si el sexo de los protas hubiera sido a la inversa.

  2. A mi también me apetece ver una película que trate el tema a la inversa. Y qué fuerte la de David Trueba! La buscaré jaja

    • Si la peli de David Trueba tuviera el sexo y la edad de sus protagonistas a la inversa, estaríamos hablando, por ejemplo, de Concha Velasco & Martiño Rivas. ¿¿¿Os lo imagináis???

  3. Je, je. Me estoy riendo solo de imagenarmelo. Cuanta razón tenéis todas.

  4. Ay, Omá, qué chicos tan guapos 🙂

  5. Me gusta que la directora se recree en esos cuerpos jóvenes, que nos alegre la vista, que a nosotras también nos gusta.

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