Historias de algunas (y algunos) valientes

“Crush”, el guapo para Andie MacDowell

No tengo muy claro si Crush es una comedia, aunque la mitad del metraje así lo parezca, o si es un drama (porque lo que sufre Andie MacDowell en un momento de la película es todo eso y más). Tampoco entiendo por qué se tradujo en España por Mientras haya hombres. Probablemente se le ocurriera a la misma lumbrera que tradujo literalmente Stealing Beauty, de Bertolucci, y tituló Belleza robada lo que siempre debió ser Belleza capturada (preguntádselo a Molina Foix, gentes de poca fe).

La cinta no es de morirse, pero tiene cosas interesantes. Kate (Andie) es la estrecha directora de un colegio de provincias inglés, cuyo aburrimiento en cuanto a amores se refiere es directamente proporcional al de sus íntimas amigas Janine y Molly. Siempre hablan de esos hombres que les faltan y que algún día vendrán, pero lo cierto es que el panorama que tienen alrededor no puede ser más desolador. Gerald, el diácono del colegio. Y ya. C’est tout. En esas aparece un macizo organista, de botas imposibles, que mira con descaro a Andie y la tutea. Y dos minutos después ya están retozando los dos en el camposanto (él es el organista de la incineradora, pequeño detalle que he omitido arriba). Resulta que se conocían de niños, cuando él iba al colegio y ella era su ¿maestra? ¡Aúpa originalidad! (señores guionistas, ¿acaso no es posible ser niño y fantasear –un suponer- con la enfermera que te cura la rodilla o la madura dependiente de la esquina?)

Después del encuentro viene uno más, y otro. Kate y Jed (Kenny Doughty) se han enamorado, pese a los 15 años que les separan (ahora recuerdo que Crush significa también flechazo, enamoramiento repentino). Pero no contaban con la oposición de las amigas de la novia. Al principio encuentran lo de ligarse a un chico de 25 años muy divertido, pero cuando la cosa pasa a mayores no les hace maldita la gracia: “La primera vez es un

accidente, la segunda una coincidencia. La tercera un error”, le dirá la más simpática de ellas. Pero la boda se pone en marcha, y la vida. Y más cosas que no quiero contar porque, con sus defectos y todo, Mientras haya hombres tiene algún momento interesante. Y un hecho que hace pensar, de verdad, que el futuro no importa cuando el presente es pleno y trae un regalo (o dos) y nos agasaja.

“Crush” (“Mientras haya hombres”)

Lola Ce
Lola Ce

2 Comemtarios

  1. Pao

    Con esas amigas para qué quieres enemigas :/

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