Historias de algunas (y algunos) valientes

Catalina II de Rusia (Catalina la Grande) y sus jóvenes amantes

No hay nota biográfica sobre esta mujer que no incluya el adjetivo de ninfómana y que aluda a la juventud de sus amantes, y que después eleve el número de éstos a cifras astronómicas… pero Catalina II de Rusia, que fue emperatriz desde 1762 hasta su muerte, en 1796, tiene una biografía tan apasionante que ni los más simples la pueden obviar.

Catalina II dentro 1

Nacida Sofía Federica en la antigua Prusia, se casó a los 16 años con el futuro zar Pedro, que durante bastante tiempo tuvo problemas con su virilidad. Así las cosas, parece que dejó de ser virgen ocho años después de casada, pero no con su marido, sino con Serguéi Saltikov. Y sí, tuvo muchos y variados amantes, entre ellos el general Grigori Potemkin (10 años más joven), que además fue su consejero y hombre de la más absoluta confianza una vez que, muerto su esposo, se quedó ella al frente del Imperio. También el oficial de la Guardia Real Grigori Orlov, que algunas fuentes consideran padre de su hijo Pablo. Y a Alexis Lanskoi, que murió con todos los síntomas de un envenamiento urdido, al parecer, por el celoso Potemkin. Y al príncipe Zúbov, que era 40 años menor y estuvo con ella sus últimos seis años (en las imágenes, Zúbov y Potemkin, respectivamente).

catalina-2-principesA todos les ayudaba durante y después de sus relaciones con regalos tan esplendidos como tierras, siervos y poder, mucho poder. Pero si Catalina la Grande se mantuvo en lo más alto y nadie osó arrebatarle el trono (ni siquiera su propio hijo) durante 34 años, fue porque, además de disfrutar del sexo, se dedicó a gestionar su imperio. Con mayor o menor fortuna; con errores (algunos) y aciertos (unos cuantos), pero también con mucha i

nteligencia. De hecho, el sobrenombre de La grande le viene porque logró expandir y modernizar el Imperio como nadie lo había hecho. Renombrada mecenas, se hizo con una colección de cuadros que está en el origen de lo que hoy es el Museo de l’ermitage, mantuvo fluida correspondencia con Voltaire, escribió libros, logró que economistas y científicos de prestigio se establecieran en Rusia…

catalina mesaEs cierto que era muy apasionada y que mandó construir una estancia repleta de objetos eróticos –la habitación del sexo, como la llamaron los soldados soviéticos que la descubrieron durante la Segunda Guerra Mundial-, pero algunas cosas que se cuentan de ella sólo son leyendas, como esa que dice que la muerte le habría sobrevenido por tener relaciones con un caballo, cuando la realidad es que murió a los 67 años de una apoplejía. Leyendas todas destinadas a ensuciar una vida y una labor importantes, pero que tampoco lo han conseguido, por más que su supuesta ninfomanía sea una de las primeras cosas que salen a relucir sobre ella. Y ahora que lo pienso… Creo que hay un término para nombrar el equivalente a la ninfomanía en los hombres. ¿Lo conoce alguien? http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/c7/Catherine_II_by_F.Rokotov_after_Roslin_%28c.1770%2C_Hermitage%29.jpg – Portada http://www.mundocuriososencillo.com/Mini%20curiosidades/Mini%20curiosidades.html – Interior https://c1.staticflickr.com/5/4023/4698814228_28205aa2cd_z.jpg – Interior http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/1c/Princepotemkin.jpg– Interiorhttp://3.bp.blogspot.com/-l3f4wWIFrY/Ummf8SzL2LI/AAAAAAAACBQ/pigXSH1wtk4/s640/DominiqueRoitel.jpg  – Interior

Lola Ce
Lola Ce

4 Comemtarios

  1. Carmen G. J.

    ES verdad, yo solo conozco lo de adicto al sexo para casos patológicos, pero nunca oí algo parecido a la ninfomanía en los hombres. Me has hecho pensar.

    • Imagino que lo de “adicción al sexo” que han puesto de moda actores como Michael Douglas es la nueva manera de nombrar la ninfomanía masculina.
      Saludos

      • Lola Ce Lola Ce

        Hay una palabra específica, satiriasis, que en la práctica no se utiliza…

        La expresión adicción al sexo sólo se utiliza en hombres para casos realmente patológicos (cuatro, contados con los dedos de la mano). Todo lo demás se suele considerar “normal”.

  2. Cuando la mujer ha sido poderosa a lo largo de la historia, nunca ha tenido ninguna dificultad para encontrar hombres menores que ellas, el poder, al parecer, atrae a ambos sexos. Dicho esto, siempre me ha fascinado la vida de Catalina la grande.

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