Historias de algunas (y algunos) valientes

Alexandra Manley y Martin Jørgensen, no pudo ser

Muchos nos fijamos por primera vez en Alexandra Manley, exprincesa de Dinamarca, cuando la vimos henchida de felicidad en los brazos del príncipe Joaquin, segundo hijo de la reina Margarita, el día de su boda. Desde entonces, la imagen (aquí abajo) se utiliza para ilustrar eso tan manido del cuento de hadas hecho realidad, aunque Alexandra tuviera bien poco de Cenicienta (es hija de empresario y licenciada en Económicas) y Joaquin no llamara lo atención a la primera por apolíneo. El matrimonio de Alexandra y Joaquin, que era cinco años más joven que ella, duró ocho años y todo indica que, cuando terminó, ambos tenían otro amor: el príncipe a Marie Cavallier; Alexandra, al fotógrafo Martin Jørgensen. Los dos, de hecho, se casaron de nuevo con sus respectivas parejas, lo cual en el caso de Alexandra supuso perder una serie de derechos (pasó de ser princesa y alteza real a solo condesa, y de vivir en un palacio a hacerlo en un chalé). Los que tenemos que currar para ganarnos la vida no entendemos muy bien que a eso lo llamen perder privilegios, pero lo cierto es que sí, que perdió unos cuantos, aunque todo lo dio por bueno.

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Y es que Alexandra, británica de ascendencia china, quería sobre todas las cosas ser la esposa del fotógrafo Martin Jorgensen, 14 años más joven que ella. Ambos se habían conocido cuando el padre de Martin, director de cine, rodó un reportaje sobre el hijo menor de los reyes y se lo llevó de ayudante. Eso, naturalmente, fue antes del divorcio. Después, la nueva relación saldría a la luz poco a poco y contaría con el beneplácito del ex de Alexandra, Joaquin, que ya hemos dicho arriba que parece que hizo lo propio (empezar a salir con otra cuando aún estaba casado), así que la cosa quedaba en tablas.

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Pero tampoco esta vez ha podido ser. Tras ocho años juntos, Alex y Martin terminaron hace ahora un año. ¿Los motivos? Él ya no trabajaba. Él salía de juerga por las noches mientras su santa se quedaba en la mansión familiar con los dos hijos de su matrimonio anterior; él, en fin, empezó a salir con una conocida presentadora de televisión, y todo ello mientras ambos proyectaban al mundo la imagen de pareja feliz y de ‘El amor todo lo puede’. Si hubiera un lugar en el que se pudiera reclamar a alguien por hacer soñar a la gente para después darle de bruces con la cruda realidad, yo iría a él y en primer lugar pediría explicaciones a Brad Pitt y Angelina Jolie –¿qué vamos a hacer ahora sin ellos?- y después, entre otros, a Alexandra Marley y Martin Jørgensen, sobre todo a Martin Jørgensen. Por cap….

Créditos: http://www.caras.cl (portada), pinterest.com y charlemosforo.foroespana.com

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Lola Ce
Lola Ce

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